HISTORIA DE EL PASO DE LOS REYES

MAGOS EN LA PLAYA

FIESTA DE LOS REYES MAGOS

JAVIER BERBESI CHACON.

La Playa, 11 DE MARZO DE 2009

javier

IV.6. PASO DE REYES MAGOS DE 1969.

Para esta ocasión se instaló un nuevo comité organizador, ya Flavio Paredes no quiso trabajar , tenía a su padre don Flavio Paredes ( viejo), enfermo y al igual que él se separaron otros participantes del equipo de organización.

Surge un nuevo equipo que se estableció la meta de rescatar el Paso de Reyes y se dieron a la tarea de obtener los cortinajes, vestidos y la utilería existente, así como hacer nuevos materiales de ornato, trajes, y utilería necesaria. La presentación se hizo por primera vez en el atrio del templo. En ella participa Carlos Gustavo Vivas como Rey Herodes y aquí intervienen nuevos organizadores entre ellos Esthela Berbesí, Esther Berbesí, Francelina Vivas, Alejandro Castillo, Antonio Gutiérrez ( Toño Gutierrez), Nancy Sanchez, Francisco Vivas. Oscar Berbesí, por primera vez. Participaron en la organización Milena Castillo, Marlene Castillo y Lourdes Berbesi, mas no actuaron. El pesebre viviente se hizo al sur de la plaza Bolívar, cerca del tamarindo, en la jardinera de la acacia, por cuanto querían que estuviera distante del escenario de Herodes. El puente del rio Jordán se levantó frente a la casa de Flavio Paredes y de Victor . El paso de Reyes de 1969 marca un hito entre lo antiguo y lo moderno. Por primera vez se hicieron completos los escenarios descritos en este trabajo. Josefa Molina tenía almacenados los materiales, trajes, cortinas y otra utilería, y la entregó cuando le fue solicitada a Esther Berbesí, quien argumentó que ellos constituían el comité organizador.



El rol de Carlos Gustavo Vivas como Rey Herodes resultó espectacular, realmente espléndido y además fue organizador eficiente, traía una experiencia adquirida con el trabajo y la participación en los eventos anteriores. Especialmente había aprendido de la actuación que hiciera Pedro Hernández del rey Herodes, el dramatismo, los quejidos, el hablar imperioso y alterado. Se efectuó amplia promoción y concurrieron espectadores de afuera como turistas, lo que resulta para la época un concepto novedoso. En el año 1969 ejercía el curato el padre Pedro Moreno, quien era párroco en El Llano de Tovar. Planificó hacer una navidad viviente, en diciembre y reunió la juventud para hacer representaciones de los hechos navideños. Entre otras cosas se hacían amplias lecturas de textos bíblicos, con su respectiva representación con actores en vivo, en días distintos. La anunciación. El nacimiento de Jesús, los inocentes, la adoración de los Reyes Magos, etc. No se usaban libretos con diálogo, sino que se hacían lecturas bíblicas. Al padre Pedro Moreno agradó enormemente la representación de los Reyes Magos que se hacía en La Playa, y colaboró ampliamente. Prestó las cortinas de la iglesia de El Llano.



Antes de la celebración de la misa y después de la presentación del Paso de Reyes Magos, las personas concurrentes se trasladaban al negocio , comercio o bodega de Francisco Berbesi, en la casa grande de corredor al sudoeste de la plaza Bolivar, la antigua casa de don Liborio Ramirez que para la fecha era propiedad de Pompilio Sánchez, para tomar chicha sabrosa de maíz, endulzada con guarapo de panela de caña de azúcar o papelón, que preparaba Ana Chacón de Berbesí y comer unos sabrosos pasteles de carne y arroz, aliñados con pasas, garbanzos, alcaparras y huevo duro partido en pedacitos, o los que lo deseaban compraban para acompañar la sabrosa chicha, quesadillas de las Rujano o Isabel Molina, acemitas de harina criolla con afrecho o la sabrosa acema negra grande, endulzada con guarapo de caña y cuya levadura la preparaban ellas mismas. Aquellos que tenían gustos exquisitos compraban cucas o paledonias sabrosísimas, o trozos de pasta dulce o torta. No faltaba quien acompañaba la acema negra con un trozo de queso ahumado traído de Pregonero, de la Laguna de García o El Quemado. Recuerdo que Don Ramón Castillo, ya viejo se tomaba dos vasos de chicha, grandes como de medio litro, que se le quedaba pegada a los bigotes y después se pasaba la lengua para limpiárselos, para no perder ni una gota. La Chicha, doña Ana la preparaba en un enorme caldero como de cien litros, en fogón de leña sobre un muro de fogón hecho de madera y barro y enormes piedras. No existía la Harina Pan de maíz pre-cocida que se usa hoy, sino que cocinaba previamente maíz blanco pilado o pelado, que al enfriarse había que molerlo en una máquina de moler maíz manual, trabajo que nos tocaba hacer a Tito Berbesi Chacón y Javier Berbesí. ¡Yo mismito!. Luego de molido el maíz bien fino, con la máquina apretada, se removía la masa, y se le agregaba guarapo dulce de papelón, removiendo y removiendo, con el brazo desnudo hasta el hombro, hasta que daba punto y textura, de manera que no quedaran grumos, para lo cual además se colaba en un cedazo metálico fino preparado especialmente para tal fin, también llamado anjeo.

Hecho este trabajo se ponía a cocinar y se dejaba hervir un buen rato, metiéndole leña al fogón para que no se apagara. Luego se bajaba el caldero del fogón de leña, para lo cual acudían dos personas fuertes, generalmente hombres que venían a comprar a la bodega y se colocaba el caldero a un costado para que se enfriara la chicha. Una vez fría, bien fría, para que no fuera a empicharse, se agregaba guarapo fuerte, correctamente se dice guarapo fermentado , previamente preparado durante una semana, para fermentar la chicha, proceso que duraba toda la noche, y en la mañana se envasaba la chicha muy fermentada y espumante en dos ollas, como de ochenta litros cada una, y se sacaba al negocio en donde se colocaba en el mostrador, para ser vendida vaso a vaso por una locha y después medio real. El vaso grande que usaba don Ramón Castillo costaba un real o cincuenta céntimos, después un bolívar. Otro gran bebedor de chicha era su hermano Dévoro Castillo, padrino de bautizo de mis hermanas, quien tenía la costumbre de irse a desayunar con dos vasos grandes de chicha y seis pasteles. Nunca faltaban en el mismo plan Román Salas, Elio Castillo, Concho Vivas, Vidal Vivas, José Juan Rujano, Virgilio Castillo, Juan Antonio Vivas, Miguel Márquez, Julián Vivas, Pablito La Cruz Vivas, Pablo Vicente Vivas, Santiago Soto, Cirilo Barillas, Jesús Guerrero, los señores del Rincón de apellido Pinto, Hilarión Barillas, Wilmer Hernández y mucha gente, pues en la tarde no había nada de chicha en las ollas. Dévoro Castillo luego continuaba su camino para la Iglesia para asistir a misa, con una vela tan grande y gruesa, que tenía que cargarla en el hombro, una vez en misa la encendía y se apoyaba en la vela con las dos manos para que no se le fuera a caer, o no caerse él. Cuando la vela ya estaba corta la mandaba a hacer de nuevo, cada vez más enorme y más gruesa para lo que acumulaba la cera. No me lo van a creer,( ahora si me van a llamar mentiroso, y que este trabajo es puras mentiras), pero el mismísimo Ché Guevara, el guerrillero comunista famoso, estuvo tomando chicha y comiendo pasteles en la bodega de mi padre quien lo atendió como cliente y lo invitó a pasar para la sala. Mi hermana Esther que conversó con él, o por lo menos lo atendió en la sala, no quiso decirme quien lo trajo a la bodega y en casa de quien estuvo hospedado, no en Bailadores, sino en La Playa.



Esta historia me agradaría ampliarla, pero es difícil obtener la información, para objetivarla, pues ya conté como Ramón Isidro Vivas, evadió la declaración en 1936, y hay otras declaraciones importantes que no se han realizado, el dato se considera secreto, y yo lo cuento como una anécdota familiar. Hernesto Che Guevara estuvo e El Morro de los Pinto, en El Rincón de la Laguna, supuestamente para entrevistarse con Argimiro Gavaldón. Esta entrevista no se efectuó pues en estos días murió Argimiro Gavaldón, el guerrillero trujillano. El Ché Guevara vino a La Playa y permaneció por lo menos tres días en casa de alguna señora, que no he logrado identificar, pues quien lo sabe no lo dice. Alguien que lo atendía lo acompañó a la bodega de mi padre para comprar tabacos y otros viveres. Creo que él no fumaba, pero se metía el tabaco en la boca y le daba vueltas. Mi padre lo identificaba ante sus hijos, como el ermitaño y lo atendía en la sala de la casa, en donde permanecía en silencio y muy pensativo, meditando. Yo con mis hermanas Esther y Cora Berbesí, guiados por un personaje de la Playa, fuimos al Morro de El Rincón y pudimos ver en un lugar montañoso, latas de carne de buey, latas de sardina y jugos, y apreciamos una piedra en donde habían labrado:” aquí estuvo Hernesto Ché Guevara.” Inicialmente pensaba que El Ché Guevara había estado en Bailadores, pero después confirmé que fue en La Playa a donde vino. Caminaba por la calle públicamente, pero de incógnito, pues nadie lo conocía, y se creía que estaba en Cuba. Solamente puedo afirmar con toda veracidad que en La Playa hubo un núcleo guerrillero cuando Las Guerillas del MIR, que no lo hubo en Bailadores ni en Tovar. Un personaje importante en la política venezolana que estuvo en el negocio tomando chicha y comiendo pasteles fue Domingo Alberto Rangel, que si me consta porque mi padre me lo presentó, me preguntó en donde estaba trabajando y me dijo unas palabras de estímulo para que continuara estudiando. Don Francisco hablaba de asuntos políticos con él y sobre todo de noticias oídas por radio, no puedo decir que fueran amigos, por lo menos eran conocidos.



ELENCO DEL PASO DE REYES MAGOS DE 1969.

Herodes: Carlos Gustavo Vivas.
Salomé: Esther Berbesí.
Esclava del palacio: Francelina Vivas.
Esclava del palacio: Lídice Borjas..
Esclava del palacio: Domitila Montero.
Esclava del palacio: Ludy Barillas.
Esclava del palacio: Magally French.
Esclava del palacio Zaida Vivas.
Esclava del palacio Olga Vivas.
Esclava del palacio: Alvis Vivas.
Esclava del palacio Ada Araujo de Berbesi.
Esclava del palacio Olga Vivas.



No sabría distinguir entre quienes hicieron el rol de esclavas de Palacio y el de bailarinas, por lo que las registro a todas ellas en un solo papel, solamente es seguro que danzó Nancy Sánchez.



Cingo: Hector Rodriguez.
Verutidio: Simón Salas.
Sabio: Julio Vivas.
Sabio: Omar Méndez.
Arquelao: Luis Alfonso Borjas. ( Chicho ).
Virgen María Esthela Berbesi.
San José: Eudocio Escalante.
Niño Jesús: José Rodolfo Rodriguez.
Reyes Magos.  
Rey Mago Gaspar:  
Rey Mago Melchor: Antonio ( Toño ) Gutierrez.)
Rey Mago Baltasar:  
Danzante: Nancy Sanchez. Como solista.
Bailarina:  


Los gladiadores fueron Luis Castillo ( Gorila ), Mario Castillo y otros que no han sido mencionados.



Esthela Berbesí actuó de Virgen María e hizo el rol como ama de casa, muy natural, activo, y espontáneo. Oscar Berbesí, iniciando sus labores de colaborador, preparó en el pesebre un fogón de leña en donde La Virgen hizo arepas, cocinó el caldo del almuerzo para ella y San José, y el tetero para el niño Jesús vivo, con la leche y los aditivos que llevó la madre. También bañó el niño y lo vistió . San José estuvo igualmente activo y trabajó carpintería, por cierto en un banco de carpintería hecho por mi, que se encontraba en la casa de mi familia. Las herramientas, un cepillo de carpintería grande, el cual lo tiene Cora Berbesí, una garlopa, un formón, un serrucho grande, etc, los había dejado para guardarlos, Ramón Vivas en el negocio de mi padre, años antes, cuando se fue para Caracas por vez primera y nunca los reclamó. Yo me aproveché de ellos y los usé por mucho tiempo. Esta actividad descrita, agradó a los espectadores y permanecían largo rato visitando el pesebre. Esthela Berbesi, Esther Berbesi, Milena y Marlene Castillo, Zaida Aminá, Olga y Alvis Vivas, Ludi Barillas y Magally French, fueron las costureras de esta jornada. La comida de los participantes de 1969, se hizo en la Casa Cural ubicada en la calle Bolívar al lado de la casa de doña María Escalante, lugar donde había funcionado la Biblioteca. No se quien preparó la comida. Allí permanecieron los participantes hasta altas horas de la noche, sentados en el suelo ya que no habían sillas, a la media noche estaban asustados esperando que salieran los fantasmas, se afirmaba que así ocurría, pero no salió ninguno, sobre todo no salió alguno a repartir dinero o decir donde estaba la botija. Claro que yo me encontraba en el sitio esperando que saliera el fantasma para darme la botija.